viernes, 7 de octubre de 2016

5 TIPS PARA SABER QUE NECESITAS LLANTAS NUEVAS

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Al igual que tus zapatos se van acabando cada vez que los usas, las llantas de tu auto también se gastan después de ser rodadas durante un tiempo. Los neumáticos además de deteriorarse se hacen viejos dado que están hechos de goma, la cual tiene fecha de caducidad.

Una falla en las ruedas de tu auto puede ser algo catastrófico, ya que provocaría la pérdida de control de la unidad o dejarte varado en medio de la nada.

Para evitar lo anterior y tener en buenas condiciones los neumáticos de tu auto, te damos a continuación cinco señas que indican que necesitas llantas nuevas.


1. Profundidad de la banda de rodamiento

La banda de rodamiento de un neumático no debe tener menos de 1.6 milímetros de profundidad. Si regularmente manejas en superficies lisas y húmedas, tus llantas deberían tener el doble de ese número.

Una manera de saber si tienes poca banda de rodamiento utiliza una moneda pequeña e insértala entre las ranuras. Si alcanzas a ver la punta de la moneda, es decir, si se observa más de una cuarta parte de la misma, quiere decir que necesitas ir a la brevedad con tu especialista y pedir un cambio de neumáticos.






2. Barra indicadora de uso

Actualmente algunas llantas nuevas traen un sistema conocido como las barras indicadoras de uso. Estas son invisibles o apenas se alcanzan a ver cuando los neumáticos son nuevos o con poco uso, gradualmente se empiezan a notar tan pronto la cubierta se vaya acabando.

Visualmente son barras planas de goma que corren perpendicularmente a la dirección de la banda de rodamiento. Si una o más de éstas se encuentran evidentes en una llanta, el borde se está terminando. Esto debería ser bastante obvio al momento de pasar por un charco, ya que el neumático irá dejando huellas húmedas de las barras.

Ahora si en más de una llanta se observan las barras de uso, quiere decir que necesitas un servicio de llantas urgente.



3. Grietas en la pared lateral

No todos los problemas en las llantas son en la banda de rodamiento. También pueden aparecer en las paredes laterales. Afortunadamente hacer una revisión en esta área es relativamente fácil. Busca rastros o cortaduras en la pared, éstas son evidentes a simple vista. Sí las hay, esto es algo que definitivamente deseas evitar. Al momento de que las grietas empiecen a verse realmente mal, tendrás que comprar neumáticos nuevos a la brevedad.



4. Protuberancias y burbujas en la llanta

A veces la superficie de una llanta empieza a debilitarse. El resultado pueden ser protuberancias o burbujas que se extienden a lo largo de la misma. Éstas son similares a un aneurisma en los vasos sanguíneos, si no se atiende pueden reventar una arteria. En el caso de una llanta van a hacer lo mismo. Es punto débil que conseguiría explotar la superficie en cualquier momento y dejarte varado en la carretera. Por eso si notas que tu llanta tiene ampollas o abultamientos es momento de cambiarlas.





5. Mucha vibración

Cierta cantidad de vibración es inevitable al momento de conducir, especialmente en caminos con poco pavimento, pero después de manejar un rato ya percibiste cuánta vibración es “normal” y cuánta significa que hay algo mal.

La causa por la cual tu unidad vibre pueden ser muchas cosas, ya sea por la falta de alineación y balanceo, o la suspensión esté empezando a fallar. Pero puede indicar también que hay algo mal dentro de un neumático o incluso si éste no es la fuente del problema, la agitación lograría dañarlo.

Es por lo anterior que si notas que tu auto vibra y especialmente si no estás conduciendo en caminos malos, tendrás que llevarlo a una revisión exhaustiva.
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